lunes, 30 de enero de 2012

Djokovic y la pasión


Me gusta Djokovic! Y no solo porque juegue muy bien al tenis, ni porque sea el número 1 en estos momentos, sino porque, además de todo eso, es un apasionado y lo demuestra.
Ayer, después de más de 5 horas de partido frente a Rafa Nadal, cuando por fin se jugó el último punto, para celebrar su victoria se desgarró la camiseta. Más allá de toda formalidad, protocolo o represión, se permitió descargar las toneladas de adrenalina y tensiones acumuladas durante el partido de una manera primitiva y visceral.
En tiempos en los que las demostraciones de pasión están tan "proscritas" por la dictadura de lo políticamente correcto, alegra saber que todavía existen deportistas desenfadados como Novak.

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